
Llenos de simbolismos, que hablan de parejas fundadoras, santos, animales intercesores o universos cuadrados, los textiles, realizados en telares de cintura, inundan de belleza los Altos, las tierras de tzotziles, tzeltales y tojolabales. Se pueden encontrar grandes obras textiles, esencialmente de algodón y de lana, en el uso diario, vistiendo imágenes sagradas o la venta en puestos de las ciudades o a la vera de los caminos.
Cada detalle de la tela representa parte de un universo conceptual de raíz prehispánica. Motivos florales, zoomorfos y antromorfos, unidos entre sí, dejan entrever la posesión de un significado especial que los hace irrepetibles y únicos. Cada prenda de Tenejapa, Chenalhó o Larráinzar, lleva grabada una historia propia. Los colores rojo, amarillo, azul, verde o blanco predominantemente, tienen una estrecha relación en la visión regente del cosmos llenos de simbolismos, que hablan de parejas fundadoras, santos, animales intercesores o universos cuadrados, los textiles, realizados en telares de cintura, inundan de belleza Los Altos, las tierras de tzotziles, tzeltales y tojolabales. Se pueden encontrar grandes obras textiles, esencialmente de algodón y de lana, en el uso diario, vistiendo imágenes
Cada detalle de la tela representa parte de un universo conceptual de raíz prehispánica. Motivos florales, zoomorfos y antromorfos, unidos entre sí, dejan entrever la posesión de un significado especial que los hace irrepetibles y únicos. Cada prenda de Tenejapa, Chenalhó o Larráinzar, lleva grabada una historia propia. Los colores rojo, amarillo, azul, verde o blanco predominantemente, tienen una estrecha relación en la visión regente del cosmos, del universo y de su formación.
Son notables también los textiles de Amatenango del Valle, San Bartolomé de los Llanos (Venustiano Carranza), Aguatenango, Zinacantán, pero también hay en Bochil, Ocosingo, Chamula, Las Margaritas, y en las montañas del norte. Especial mención merecen los bordados de Chiapa de Corzo, emblema no solamente de la riqueza cultural de esa ciudad, sino también identificados con la esencia misma de lo chiapaneco.
Son notables también los textiles de Amatenango del Valle, San Bartolomé de los Llanos (Venustiano Carranza), Aguacatenango, Zinacantán, pero también hay en Bochil, Ocosingo, Chamula, Las Margaritas, y en las montañas del norte. Especial mención merecen los bordados de Chiapa de Corzo, emblema no solamente de la riqueza cultural de esa ciudad, sino también identificados con la esencia misma de lo chiapaneco.













